En los últimos días la prensa ha declinado en la cobertura sobre la disputa territorial entre Chile y Perú, llevada por este país al Tribunal de La Haya.

El sábado, la agencia EFE informó que Ollanta Humala había catalogado como ‘objetivo nacional’ la demanda por límites marítimos presentada por su país. Además, afirmaba que había llamado a “adoptar medidas preventivas” de índole comercial.

En octubre pasado, junto a Gilberto Aranda, entrevisté a Ollanta Humala en la sede limeña de su partido, el Nacionalista Peruano. Por esos días ya se percibía las intenciones peruanas, por lo que buena parte de la conversación se enfocó en este tema.

Si bien Humala es un personaje límite, que mantiene actualmente un liderazgo difuso, hay que recordar que fue el candidato más votado en última elección presidencial peruana. Y si Alan Garcia ganó, fue OMsólo porque en la segunda vuelta fue percibido como el “menos malo”.

Estas fueron las palabras de Humala sobre el tema:

¿Cómo avizora el litigio marítimo entre Perú y Chile?

“Creo que el Tribunal de La Haya va a admitir el conflicto. Yo tengo confianza que el veredicto represente la equidad y la sensatez que ante costas que mantienen una morfología irregular no se puede hablar de límites en base a paralelos, si no que a equidistancia”.

¿Alan García tiene apoyo transversal sobre este asunto?

“Este ha sido un mérito de los nacionalistas. Hemos obligado al gobierno a asumir un tema que no ha querido. Alan García no quiso enfrentar este pleito en su primer gobierno y pretendió no hacerlo también en éste. El gobierno peruano ha tenido que enfrentar el problema limítrofe y asumir la propuesta que nosotros hemos generado. Ahora, lo que a los nacionalistas nos preocupa es qué tanto empuje le pone para ir a defender lo nuestro, porque nosotros sabemos que el Gobierno de Bachelet si lo ha hecho, dentro de lo que es un Gobierno responsable”.

¿Este es el último problema limítrofe entre Chile y Perú?

No. Hay problemas pendientes que se han generado a partir del Tratado del 29, como es el muelle que nos han dado y cuya servidumbre debe ser peruana, y no chilena. También el tema de la limitación de la región de Arica y Parinacota, el tema de la limitación del Mar Presencial, que no tiene ningún sustento jurídico. Creo que es la elucubración imaginativa de alguien, pretendiendo apoderarse de aproximadamente de 35 mil kilómetros de mar territorial. Chile nos va a tener de vecinos así no les guste, y viceversa también nosotros, por lo que sería una necedad pretender llevarnos mal. Hay que buscar una solución en que ambos ganemos.

En el contexto de las disputas limítrofes, se ha dicho que Ud. es antichileno, ¿Es así?

Yo no soy antichileno. Lo que pasa es que soy bien peruano y la relación bilateral entre los dos países no es equitativa. Lo que yo rescato es la unidad del pueblo, pero otra cosa es la política de los gobiernos, sobre lo que somos muy celosos. Para construir lazos de hermandad con Chile hay que dar solución a los problemas históricos y coyunturales. Hay que decir las cosas bien claras; creo que ha habido mucha hipocresía en nuestra relación.

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Me gustaría tener la revista Letras Libres en papel: leer 10 mil caracteres de un tirón, en la pantalla, es como para quedar momentáneamente ciego.

Pero el sitio tiene sus encantos digitales. Podcast. Blog. Perversos Links.

Hay un número de LL que guardo en mis Marcadores de Firefox, el dedicado a Chile. Fue publicado por la edición coña en septiembre y, de tanto en tanto, leo uno de los artículos dedicados al país.

Carlos Franz divaga en el “Fantasma de Chile”; Lagos (versión cabrón) alardea sobre cómo hay que hacer las cosas; ¿Somos conservadores? se interroga Martín Hopenhayn; Navia ensalza la Concertación. Et al.

Realmente, lo que más me gusta son los links que ofrece sobre Chile: Una entrevista a Arrau en que le hacen la pregunta más hiriente: “¿no pensó en crear su propia música?”. Notables reseñas a la obra de Bolaño. Un artículo de The Guardian sobre el “Internet” socialista de Allende (sí, Cybersyn). Y algunas cosas más.

Está relativamente añeja, pero la recomiendo para esos momentos libres entre la lectura obligada de LUN y chequear el correo.